jueves, 7 de marzo de 2013

De zombies


Viendo The walking dead me he dado cuenta de por qué triunfa la serie. No es por sus personajes carismáticos (que los tiene), ni por sus capítulos bien estructurados (que los tiene), ni por un argumento sólido (que lo tiene) y ni siquiera por los giros de guión que se producen al final de cada capítulo (que también los tiene). Es por el género mismo.

No en vano he escuchado que en un país (creo que Canadá) ha creado un protocolo a seguir en caso de ataque zombie y ya he podido ver libros en la librería sobre cómo sobrevivir en ese caso (no me atreví a descubrir si el libro iba en clave de humor o hablaba en serio).

Después de tantas y tantas películas sobre zombies, hacía falta una serie para televisión que explotara el tema y los creadores de esta serie han sabido estar avispados y ser los primeros en explotar un género que podía dar mucho de sí en televisión. En esta entrada, me he planteado analizar, a grandes rasgos y sin ánimo de que sea un estudio exhaustivo, las características del género.


ZOMBIES

Los zombies nunca son zombies. Es decir, es espectador sabe que son zombies, pero los personajes NUNCA los llaman así. Pueden ser muertos vivientes, pueden ser no muertos o pueden ser caminantes, pero el personaje de una de estas historias nunca llamará zombies a los zombies.

Estos zombies tienen una característica en común: siguen a sus instintos primarios: quieren comerse a lo vivos. ¿Por qué? Porque es lo que da miedo. A mí no me da miedo que un zombie siga otros instintos primarios, pero si quiere comerme, entonces trataré de huir en la dirección contraria.


Además, son lentos. Muy lentos. Bueno, son zombies, sus miembros putrefactos no les da para correr mucho. Hay un par de excepciones, pero en general, un vivo siempre correrá más deprisa que un muerto. Las excepciones serían algunos capítulos de The walking dead en los que los caminantes están especialmente hambrientos (y casualmente viene bien para el guón), o los perros de Resident Evil (¡malditos perros que corren tanto!).


Los zombies siempre son extraños a los que disparar a la cabeza sin sentir remordimientos y en caso de necesitar una escena sentimental, el zombie es alguien conocido por los protagonistas y el vivo, después de unos minutos enfrentándose a sus sentimientos por el zombie, lo matará en el último momento.


LOS VIVOS

Los vivos siempre son supervivientes natos, salvo un par de ellos que llevan en la frente escrito “personaje que no va a durar mucho y va a morir en el siguiente asalto de los zombies”. El futuro muerto, puede ser un personaje que no haya intervenido mucho, un personaje que haya hecho comentarios negativos o un personaje cuya muerte causaría el momento de escena sentimental antes descrito.

El protagonista estará sometido a una situación de estrés continuo que le proporcionará la educación que necesita para sobrevivir a los peligros que se vaya encontrando, asimilando, muy lentamente, que tendrá que matar para sobrevivir pero sin perder nunca su humanidad.


EL INICIO

Nunca se ve el momento en el que empieza la invasión de zombies. Un momento el mundo funciona bien y al siguiente hay decenas de zombies por las calles causando el pánico. El momento de inicio puede estar encubierto por flash forward (lo que en español se llamaría prolepsis), o la película empieza con la invasión ya comenzada. Del primer caso hay varios ejemplos como 28 días después, donde el protagonista se despierta en el hospital y al salir al exterior se encuentra con el mundo sumido en el caos, o The walking dead, donde el protagonista se despierta en el hospital y al salir al exterior se encuentra con el mundo sumido en el caos (sí, estimado lector, has leído lo mismo dos veces). Del segundo caso hay muchos más ejemplos, como Resident Evil, por ejemplo.


EL DESARROLLO

Los personajes siempre tratan de huir hacia un lugar no determinado que puede ser un lugar en el que encontrar una cura (un centro de investigación, generalmente)o un lugar en el que encontrarse a salvo (un lugar blindado, una isla…).



LAS TRAMAS

Los momentos de tensión pueden estar producidos bien por los intermitentes ataques de zombies o por los posibles ataques de lo que yo llamo mercenarios, personas vivas que, ante el desastre, se aprovechan de las circunstancias y llegan a ser más peligrosos que los propios zombies ya que no tienen moral ninguna. Estos últimos pueden tratar de matar, torturar o violar a los protagonistas.


EL FINAL

¿Cómo acaba una historia de zombies? La respuesta es clara: no puede acabar. El periplo de los protagonistas es infinito. No suele haber cura (el momento en el que los personajes lo descubren es un momento de revelación mística), pero sí puede haber un lugar en el que encontrarse a salvo. Pero el espectador se pregunta… ¿Continuará siendo un lugar seguro para siempre).


LA EXCEPCIÓN

Seguro que al leer la entrada, a más de uno se le han ocurrido excepciones. Y por supuesto que las hay. Ya he dicho que no trato de hacer un análisis exhaustivo, solo hablar de un género que me encanta. La excepción que más claramente se me ocurre es Zombieland, una película en la que a los zombies los llaman zombies, y crean las reglas para sobrevivir desde el comienzo de la película en clave de humor.


DISCULPA

Y ahora solo me queda disculparme con un grupo de amigas, a las que, durante uno de mis cumpleaños, me pidieron una partida de rol y me dejaron vía libre para elegir tema. Las metí en nuestra ciudad durante un ataque zombie, utilizando todas las reglas que he comentando anteriormente. ¿Sobrevivieron? Desde luego que sí, porque ellas también conocen el género. ¿Lo pasaron mal y tuvieron que enfrentarse a todos los peligros de un ataque zombie? Por supuesto. ¡Si hasta hice aparecer a los perros de Resident Evil!


jueves, 28 de febrero de 2013

Ejemplos de moralidad


Ayer, un compañero de trabajo dijo algo que me hizo reflexionar. Estaba hablando de sus hijos y mencionó que, al tenerlos, tenía que cuidar sus actos cuando ellos estaban presentes para educarlos de la mejor manera posible. También añadió que estaba siendo más consciente de ello viendo la serie The walking dead. En muchos capítulos los personajes deben tomar decisiones para permitir su propia seguridad y, muchas de ellas, no serían decisiones moralmente correctas en un mundo “normal”. Pero los personajes de The walking dead no viven en un mundo normal, sino en uno lleno de caminantes. De modo que lo que se considera moralmente correcto, ¿lo seguiría siendo en su realidad?


Esto me ha llevado a reflexionar acerca del sentido de las historias que leemos en libros o cómics, y que vemos en cine o televisión. Además de transportarnos a mundos imaginarios y de sufrir un proceso de catarsis, es inevitable que el lector/espectador se sitúe en el punto de vista de los protagonistas y se planté cómo hubiera reaccionado en su caso. ¿Os ha pasado eso a vosotros? Estoy segura de que sí.


Son innumerables las veces que he pensado “pues yo no habría hecho eso” o “estoy de acuerdo con él”. Y también son innumerables las discusiones que he tenido con otras personas sobre las acciones de algún que otro personaje.

¿Queréis ejemplos?


Una de las decisiones más discutidas por mi hermana y por mí es acerca de la decisión de Albus Dumbledore de no contarle apenas nada a Harry sobre su pasado, su presente y su futuro. En el sexto libro es más evidente y, sin ánimo de sacar a relucir la discusión de nuevo porque cada vez que sale el tema podemos estar discutiendo horas, Albus Dumbledore no cuenta apenas nada a Harry acerca de los Horrorcruxes, de tal modo que es Severus Snape quien tiene que hacerle ver la verdad sobre todo a Harry en el séptimo libro a través de los recuerdos.


Aparte de las decisiones difíciles que han tomado los personajes, está la moralidad de la que he hablado antes. House, por ejemplo se ve siempre envuelto en decisiones de este tipo. Creo que su comportamiento es el culpable de que el espectador lo adore o lo odie, pero nunca es indiferente. Lo que yo creo es que si el personaje no fuera así, no sería tan interesante.


En el manga también hay personajes de dudosa moralidad, como Sasuke de Naruto o Light de Death note, con los que podemos estar de acuerdo o en contra, pero que nunca nos dejan indiferentes.


Todo esto es más evidente en historias donde las reglas no funcionan del mismo modo en el mundo que conocemos, como The walking dead o True Blood. La última, supongo que la conoceréis, habla de un mundo en el que los vampiros se han dado a conocer y conviven con los humanos. Continuamente se está hablando acerca de la postura de los dos bandos con respecto a esta convivencia. Podemos estar de acuerdo con unos o con otros, pero desde luego, hace que nos planteemos la cuestión adaptándola a la realidad que sí conocemos. Otro caso en manga es GantZ, donde los personajes deben matar para sobrevivir y, a veces, sus acciones son de una moralidad dudosa.


Y por último, hablaré de un par de historia de distopía como son Los juegos del hambre y V de vendetta. En ambas se habla de un mundo futurista con una dictadura y fuerte represión. 


Las acciones de Katniss o de Evey pueden ser discutibles, especialmente las de Katniss ya que tiene que matar o morir, pero sin duda, nos enseñan ambas una lección de superación, de fortaleza y de coraje que es difícil transmitir con algo que no sea una historia.


Ejemplos hay muchos y estoy segura de que se os ocurren algunos mejores de los que he puesto, como las decisiones de Obi Wan Kenobi, las del doctor Tenma en Monster o todas las que toma Kenji en Twentieth Century Boys. Trataré en este blog muchas de ellas individualmente, así que manteneos atentos.

Personalmente, no me gustan las historias solo por la moralidad o los principios que trasmiten, también valoro el entretenimiento, el conocimiento y la belleza de una obra literaria o visual, pero si además me hacen pensar o me dan ejemplos que extrapolar a mi vida diaria, mejor que mejor.

¿No creéis?

jueves, 21 de febrero de 2013

Momentos impactantes: La confesión de un padre ("El imperio contraataca")


Ahora que La guerra de las galaxias vuelve a estar de moda por la venta de los derechos a Disney y por la próxima preparación de las siguientes entregas, pasamos de un momento impactante de un libro en esta entrada a un momento impactante en una película. Ambas son sagas y ambas son míticas. Claro que la frase de esta película es más recordada y también más reconocible que la primera.

Os pongo en antecedentes: Luke Skywalker es un muchacho que vive con sus tíos y un día una princesa le pide que busque a un antiguo caballero jedi para salvar al universo del malvado Lord Vader. A partir de ahí, ese muchacho se va adentrando en el uso de la fuerza para devolver el esplendor a la Orden Jedi y recuperar la paz del universo. En un momento de la segunda parte, Luke se bate con el malo malísimo de la película y cuando parece que este le está venciendo, le hace una confesión. Esta confesión es el momento impactante de esta entrada:


Luke, yo soy tu padre

Darth Vader confiesa a Luke Skywalker que es su padre. Luke no puede soportar la verdad y con un grito cae al vacío… ¡¡¡Noooooooo!!!


Creo que todos recordarán la primera vez que vieron esa escena, bien en el cine si tuvieron esa suerte, bien en el salón de su casa después de alquilar en el videoclub la película, única forma que teníamos los que éramos muy pequeños para haber ido al cine en su estreno. La escena es impactante por su carga de información. Enterarse de que Vader es el padre de Luke es algo que nadie se esperaba y por eso queda marcada en la memoria.


De todas formas, muchos de los que me leen no recordarán haber visto esa escena por primera vez. Esto es debido a que la frase se ha repetido tanto y ha sido tan mencionada que actualmente todos saben que Darth Vader es el padre de Luke Skywalker aunque nunca hayan visto trilogía de La guerra de las galaxias. Aún así, sigue siendo impactante.

¿No os parece?

jueves, 7 de febrero de 2013

Canción de hielo y fuego I. Juego de tronos.


Ahora que todo el mundo está pendiente del estreno de la tercera temporada de la serie, es momento de recordar los libros de la saga Canción de hielo y fuego, y empezaré por el primero.

¿Hablamos de Juego de tronos?


Insisto en que solo voy a hablar del libro, no de la serie.

El libro es una maravilla. Tiene todos los ingredientes para enganchar al lector. Todo el libro tiene un aire a la Edad Media que me recuerda a la épica medieval que cantaban los juglares de pueblo en pueblo. El autor conoce bien el género ya que utiliza muchas fórmulas que hicieron temblar y emocionarse al pueblo llano durante siglos: el epíteto épico, los nombres de las espadas, las leyendas, las historias de reyes pasados… Todo ello para dar color a una historia que, de por sí es interesante.


El juego de personajes es espectacular. El autor no juega solo con una galería de personajes digna de un buen manga, sino que los utiliza a todos con un juego de perspectivas que intriga y gusta a partes iguales. Cuando estamos inmersos en la historia de Ned, pasa a la historia de Tyrion en el momento más interesante como lo hubiera hecho Lope de Vega en su mejor teatro. Y cuando estamos inmersos en la historia de Tyrion y está a punto de suceder algo emocionante, pasa a la historia de Arya o de Jon o de Daenerys. Lo importante es mantener la intriga. Pareciera que el autor ha aprendido la técnica de la misma Shaerezade.


Los personajes son interesantes. Todos. Además, utiliza una pequeña trampa para engañar al lector. A cualquiera que le pregunte, seguro que me respondería que los Stark son los buenos y los Lannister son los malos. ¿Por qué? Pues porque el autor cuenta la perspectiva desde el punto de vista de casi todos los Stark y solo de un Lannister. Jon, Arya, Sansa, Catelyn o Bran son Stark y cuando se cuenta la historia desde su punto de vista, solo podemos ponernos de acuerdo con sus motivaciones. 


Pero de la familia Lannister solo utiliza a Tyrion, el gnomo, un ser que incluso es medio repudiado por su propia familia. Pero si preguntara a otro lector si Daenerys es buena o mala, ahí habría duda. Su familia es mala: su padre, el rey loco, fue derrocado de su puesto por sus atrocidades y su hermano mismo es un personaje negativo. Pero… ¿Ella? A mí, personalmente, me gusta el personaje. Veamos qué ocurre en los siguientes libros cuando tenga que enfrentarse a los otros personajes.


Por último, la historia engancha. En Juego de tronos puede suceder cualquier cosa y por eso es tan intrigante. Por muy bueno que sea un personaje, por muy alto que sea su concepto de honor o precisamente por ello, el personaje puede morir. 


El autor no se anda con chiquitas en ese asunto. Cualquiera corre peligro y no hay nada que enganche más que una historia en la que puede suceder cualquier cosa.

¿No creéis?

jueves, 31 de enero de 2013

Django


La d es muda.

Vuelve Tarantino con un western. Pero, por supuesto, Tarantino no se conforma con hacer un wester al uso. Él solo se siente satisfecho si coge todos los westerns que haya visto en su vida, los mete en una coctelera, les añade mucho humor, diálogos inteligentes, personajes irresistibles y sangre. Mucha sangre.


Para los que no hayan visto la película… ¿a qué esperáis? Si eres fan de Tarantino, deberías ir sin pérdida de tiempo al cine más cercano para disfrutar de la película. Y si no eres fan de Tarantino, también deberías verla: te advierto que vas a pasar un buen rato y te vas a echar unas buenas risas.

Para los que sí hayan visto la película… ¿hablamos de ella?


Django es negro. Eso, a dos años de la guerra civil estadounidense no es ningún chollo. Tarantino aprovecha el marco de la esclavitud en la América más profunda, para crear una película con crítica y moraleja. ¿La crítica? La esclavitud es un asco. ¿La moraleja? Los sureños son unos paletos.

Para empezar, el personaje de Christoph Waltz es inmejorable y la escena del Ku Klux Klan muy, muy, muy divertida.


La crítica está presente desde el primer minuto hasta el último. ¿Cómo? Mostrando una sociedad en la que los esclavos son poco más que animales a los que explotan sus dueños. Todo ello tratado con humor. Mucho humor. De hecho, creo que es la película de Tarantino más divertida de todas.


El resto de aspectos de la película, son brillantes. Los diálogos están bien construidos, el guion, muy bien trazado, la fotografía es muy buena y el montaje inmejorable. Incluso se aprovecha de esa técnica que consiguió dominar en Kill Bill de flashbacks para contar algo del pasado de un personaje en algún momento determinado.


Y la banda sonora… ¿qué decir de una banda sonora que alterna a Ennio Morricone con rap? Personalmente me gustan las bandas sonoras de las películas de Quentin Tarantino, de modo que esta me encantó.


Hay un momento de la película que me gustaría señalar. Durante las dos primeras horas de película, me encontré a mí misma pensando: "pues para ser de Tarantino, hay poca sangre". Por mi mente pasaban escenas de sangre, miembros cercenados y disparos a bocajarro de otras películas de este director y parecía que me faltaba algo. Pero hay un momento, todo aquel que la haya visto sabrá cuál es, en el que el personaje de Christoph Waltz dice algo así como "lo siento, no he podido resistirme", en el que empieza todo. Sangre, sangre y más sangre. Ese es el momento en el que el director habla por boca de un personaje. Me imagino a Tarantino escribiendo el guion y diciéndose a sí mismo: "lo siento, no he podido resistirme" para, acto seguido, escribir páginas y más páginas de sangre, miembros cercenados y tiros a bocajarro.


Y vosotros diréis… “bueno, algo malo tendrá que tener”. Pues sí. Que ahora nos toca esperar de nuevo para ver otra película del director. Ya se sabe que en el mundo de las historias, la paciencia de la mayor virtud.

jueves, 24 de enero de 2013

House


Por fin (y con mucho retraso), he terminado de ver House. Al completo. De modo que he decidido dedicarle una pequeña entrada como homenaje a esta serie. Estoy segura de que alguien está diciendo: ¿le dedica una entrada a House? La serie no se merece algo así. Bueno, es cierto que en las últimas temporadas no se lo merecería, pero sí hubo un tiempo en el que era merecedora de más entradas, incluso.


No hay nada que pueda decir de House que no se haya dicho ya. Es irreverente, impulsivo, descarado, insultante y también un jodido genio. A todo el mundo gusta y todo el mundo lo rechaza. ¿Por qué? Pues porque es un calco de Sherlock Holmes y cualquier imitación de Sherlock Holmes, debe ser buena. ¿Hace falta que repita que Holmes y House se parecen fonéticamente? ¿Que el mejor amigo de uno se llama Watson y el de otro se llama Wilson? ¿Que el primero es adicto a la cocaína y el segundo a la vicodina? ¿Que ambos viven en el 221b de Baker Street?


Recuerdo que vi la primera temporada en dos días, cuando la serie aún era buena, cuando te enganchabas a sus provocaciones, cuando hacía genialidades en todos los capítulos. Y recuerdo que esa adicción se me fue pasando hasta que no me importó terminar de ver la serie mucho tiempo después de haberse emitido en televisión.


Pero hay tres capítulos, tres genialidades, que merece la pena mencionar.

El tercer puesto lo ocupa el capítulo posterior al que a House le disparan. En este capítulo, House tiene un caso que no puede resolver, como siempre, pero al final de mismo, House hace una bestialidad: mata al paciente a propósito. ¿Por qué lo hace? El mismo responde a la pregunta: “para despertarme”. Así se descubre que House estaba en coma y gracias a esa bestialidad despierta.


El segundo puesto lo ocupa el capítulo de la vicodina, cuando House descubre que su adicción a la vicodina está trastornando su mente y le está volviendo psicótico. El final del capítulo, en el que Amber (la cual estaba muerta en ese momento) le susurra al oído y él descubre que todo lo que ha sucedido en el capítulo ha sido producto de su psicosis, es realmente impactante.


El primer puesto, el mejor capítulo de la historia de House, y uno de los mejores que haya visto jamás en televisión sobre cualquier serie, es el capítulo en el que House tiene un accidente de autobús y hay algo que no recuerda. Durante todo el capítulo hay una mujer que trata de hacerle recordar lo que ha sucedido. “¿Qué es mi collar?”, le pregunta ella. “¿Cómo me llamo?”, le pregunta después. Durante un buen rato, esas preguntas se repiten. Al final, el espectador se fija en el que su collar es de ámbar y ella, obviamente, es Amber, la antigua ayudante de House y actual novia de Wilson que iba con él en el autobús y está a punto de morir.


Podéis decir lo que queráis, pero solo por llegar a ver el capítulo que ocupa el primer puesto, merece la pena ver toda la serie.


¿No creéis?

jueves, 17 de enero de 2013

El hobbit: un viaje inesperado


Por fin hemos podido disfrutar de la esperada adaptación de Peter Jackson de El hobbit. Bueno, en realidad hemos podido disfrutar solo de la primera de las tres películas que compondrán la adaptación.
Que digo yo que si El señor de los anillos fue adaptada a película por libro, han podido hacer una única película también para El hobbit, ya que es mucho más sencillo, pero no yo no contaba con dos aspectos. En primer lugar es que una trilogía vende mucho más que una película única. En segundo lugar, que la obra de Tolkien que queda por adaptar es El Silmarilion, un libro inadaptable por su complejidad, de modo que la opción de Jackson ha sido incluir cosas de esta obra en la adaptación de El hobbit.
¿Qué me parece a mí, una lectora y fan de Tolkien? Absolutamente genial. La Tierra Media es la Tierra Media y siempre da gusto ver adaptadas en pantalla grande las historias que la componen.
 
 
¿Qué le puede parecer a un no lector y a un no fan de Tolkien que ha ido a ver El hobbit porque ha visto las películas de El señor de los anillos? Seguramente le ha resultado pesada y larga.
 
Hay quien me ha dicho que en El hobbit aparecen demasiadas canciones. ¿Acaso no conocen la obra de Tolkien? Cuando alguien lee El señor de los anillos por primera vez, lo lee de cabo a rabo. Cuando alguien lee El señor de los anillos por segunda vez, se salta las canciones de los elfos, que son largas, tediosas y contando historias de elfas que mueren por amor casi siempre. ¿Qué tiene de malo entonces que en El hobbit aparezcan las canciones de los enanos que son mucho más alegres? A mí, particularmente, me encantó.

Es mucho más fiel al universo de Tolkien que El señor de los anillos. ¿Alguien esperaba otra cosa? Debe saber que El Silmarilion es la Biblia de la Tierra Media. Que El hobbit es un libro de aventuras muy sencillo. Y que El señor de los anillos es más épico.
Los actores están impresionantes en sus papeles. Bilbo es Bilbo, Gandalf es Gandalf y cada uno de los enanos está muy bien en su papel. Particularmente me emociona ver en pantalla grande al padre de Gimli o a Balin, futuro rey de Moria. Además de personajes que ya henos visto en El señor de los anillos, como Galadriel o Saruman entre otros.
 
 
Como ya dije en esta entrada, ya podemos ver alguna imagen de la siguiente parte El hobbit: La desolación de Smaug, que se estrenará en España a finales de este año.
Hasta entonces, tendremos que esperar a ver con qué partes del Silmarilion nos sorprende Peter Jackson.